No podemos replicar la historia de Venezuela.
16 de enero de 2026
No hace mucho, Venezuela era uno de los países más prósperos de Sudamérica.
Tenía una clase media fuerte, vastos recursos naturales y un sistema democrático que funcionaba. Las familias trabajaban duro, creaban negocios y creían que sus hijos tendrían un futuro mejor.
Hoy en día, Venezuela se caracteriza por la crisis, el sufrimiento económico y la opresión política.
Lo que llevó generaciones construir se perdió en pocos años.
La historia de Venezuela es un claro recordatorio de lo valiosas y frágiles que son la libertad y la democracia.

También es una historia personal para muchos miembros de la comunidad latina.
Son los familiares los que lo perdieron todo. Son los amigos los que se vieron obligados a huir de su país. Para miles de latinos, esto es más que un titular.
En The LIBRE Initiative, sabemos muy bien que nuestras libertades no son algo que podamos dar por sentado, y trabajamos cada día para asegurarnos de que nunca las perdamos.
Cómo Venezuela perdió el rumbo
Hace más de 20 años, los venezolanos votaron por un líder socialista que prometía igualdad, justicia y más democracia.
Su mensaje sonaba esperanzador para muchos. Afirmaba que el gobierno podía arreglar lo que los mercados libres no podían. Y prometía que una revolución traería cambios para los venezolanos de a pie.
Muchas personas confiaban en él.
Pero, una vez en el poder, las cosas empezaron a cambiar, y para peor.
Poco a poco, el poder comenzó a cambiar a medida que el gobierno reescribía las reglas del juego:
- Debilitamiento de los controles y contrapesos
- Se socavó la independencia de los tribunales.
- Los medios libres fueron silenciados.
- Las elecciones dejaron de ser transparentes.
Al mismo tiempo, la economía fue tomada por el Estado.
El todopoderoso gobierno se apoderó de empresas privadas clave, castigó a los empresarios, impuso controles de precios y gastó de forma imprudente.
El resultado fue devastador.
La hiperinflación acabó con los ahorros de millones de personas. La escasez de alimentos obligó a las familias a hacer largas colas solo para comprar productos básicos. Los servicios públicos, desde la electricidad hasta la atención sanitaria, se vinieron abajo.

Desafortunadamente, los venezolanos ya no tenían forma de exigir responsabilidades a su gobierno.
Las instituciones independientes habían sido despojadas de su poder, dejando a los ciudadanos indefensos ante políticos ávidos de poder.
Como resultado, millones de personas han huido de su patria en busca de la seguridad, la dignidad y las oportunidades que su gobierno les arrebató.
Por qué esto es importante para los latinos en Estados Unidos
Para muchas familias latinas, la historia de Venezuela les toca muy de cerca.
Muchos tienen familiares o amigos que vinieron a Estados Unidos para escapar de sistemas socialistas en los que se suprimía la libertad individual.
Para ellos, Estados Unidos representaba algo poco común: un país fundado sobre la idea de que nuestros derechos y libertades se los debemos a Dios, no al gobierno.
La Declaración de Independencia lo deja claro. El gobierno existe para proteger esos derechos, no para otorgarlos. Y cuando el gobierno viola este acuerdo, el pueblo tiene las herramientas necesarias para exigirle responsabilidades.
Muchos latinos saben de primera mano lo que ocurre cuando se ignoran esos principios, y que renunciar a la libertad es mucho más fácil que recuperarla.

Defender la libertad para las generaciones venideras
En LIBRE, también sabemos lo afortunados que somos de vivir en un país tan libre y próspero como Estados Unidos. Y estamos dispuestos a defender la libertad para las generaciones venideras.
A medida que Estados Unidos se acerca al 250 aniversario de su independencia, debemos recordar una simple verdad: nuestra fuerza proviene de nuestros ciudadanos, no de nuestro gobierno.
Somos prósperos porque somos libres, y debemos trabajar para que siga siendo así.
De cara a los próximos 250 años de Estados Unidos, la lección es sencilla pero urgente: la libertad solo sobrevive cuando cada generación comprende su responsabilidad de defenderla.
En LIBRE, esa responsabilidad guía todo lo que hacemos.
Por eso lanzamos la campaña «Quiero ser LIBRE». Sabemos que la libertad siempre está a una generación de desaparecer, y los latinos debemos defenderla con firmeza frente a todas las amenazas.


