Sala de prensa

Buscar por:

Ahora nos toca a nosotros mantener la promesa de la libertad estadounidense.

6 de febrero de 2026

Blog escrito por Sandra Benítez, directora ejecutiva de The LIBRE Initiative.

Hace casi 250 años, los hombres que fundaron este país tomaron una decisión audaz.

Se levantaron contra un gobierno opresivo que pisoteaba sus derechos más básicos: la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Nuestros fundadores imaginaron una república basada en la dignidad, donde el poder del gobierno fuera limitado y la libertad proviniera de Dios, no del gobierno.  

[Da un pequeño paso para mantener vivas estas ideas para las generaciones venideras].

Esas ideas están en el ADN de Estados Unidos. También son la razón por la que mi familia vino a Estados Unidos desde El Salvador.

Hoy, sin embargo, estos valores están en peligro.

Para los estadounidenses que luchan por llegar a fin de mes, estas ideas pueden parecer abstractas. Algunos políticos ven estos valores como obstáculos que hay que eliminar.

Pero esta es la verdad: el camino a seguir es redoblar los esfuerzos y proteger con firmeza los principios que construyeron Estados Unidos: libertad, dignidad, oportunidad, estado de derecho, gobierno limitado y deber cívico.

Y los latinos lo saben mejor que nadie.

Los latinos han estado aquí desde el principio, luchando por la independencia junto a sus compatriotas estadounidenses.

Hoy en día, más de 9 de cada 10 latinos creen en los principios fundamentales estadounidenses, y casi el 80 % de los latinos piensan que el libre mercado es la mejor manera de crear una economía que funcione para todos los estadounidenses.

Estas cifras no deberían sorprender a nadie. Los latinos saben de primera mano cómo la libertad y las oportunidades pueden cambiarte la vida.

Los latinos y el espíritu estadounidense

Mi abuela se fue de El Salvador porque entendió que sin libertad no hay futuro.

Vino a Estados Unidos porque este país ofrecía algo excepcional: la promesa de que si trabajabas duro, seguías las reglas y asumías la responsabilidad de tu familia, tenías una oportunidad real de construir una vida mejor.

[Debemos mantener vivo el espíritu estadounidense]

Esa misma motivación impulsó a mi familia hacia adelante. Mi madre se convirtió en madre soltera de dos hijos con solo 18 años. Trabajó sin descanso para darnos oportunidades, y la libertad lo hizo posible.

También vi ese mismo espíritu valiente estadounidense cuando crecí en un barrio de clase trabajadora en Nueva York. La gente trabajaba muchas horas, ayudaba a sus vecinos y se enorgullecía de mantener a sus familias.

Si eres latino, probablemente estas historias te resulten muy familiares.

Los latinos no piden un trato especial; quieren una oportunidad justa, y ellos harán el resto.  

Ese es el espíritu estadounidense. Eso es lo que construyó este país.

La falsa promesa del gobierno

Pero cuando el gobierno comienza a acumular cada vez más poder, ese espíritu empieza a desvanecerse.

Cuando los tiempos son difíciles, es tentador creer que el gobierno puede arreglarlo todo. Los políticos prometen que, si se les da más control, harán que la vida sea más asequible, la economía más fuerte y el país más justo.

Pero esto es lo que realmente ocurre: ellos obtienen más poder, nosotros perdemos nuestras libertades y nuestros problemas empeoran.

Es un patrón que hemos visto una y otra vez, no solo aquí, sino también en los países que muchas familias latinas dejaron atrás.

Estados Unidos no fue construido por burócratas que creen saber más que el pueblo. Fue construido por personas valientes que trabajaron duro y lo arriesgaron todo por la libertad.

Puede que haya algunos países que consideren que un gobierno autoritario es un precio que vale la pena pagar a cambio de una falsa sensación de seguridad.

Pero no Estados Unidos. Estados Unidos se construyó de otra manera.

Mantener la libertad de Estados Unidos durante 250 años más.

La historia de Estados Unidos es la de personas libres que hacen cosas extraordinarias.

Un estadounidense inventó la bombilla. Dos estadounidenses inventaron el avión. Y fueron los estadounidenses quienes llevaron a la humanidad a la Luna.

Hemos logrado lo imposible durante 250 años. Podemos volver a hacerlo.

Este país se convirtió en la sociedad más próspera de la historia porque se confió en los individuos para construir, crear y liderar.

A lo largo del camino, los estadounidenses lucharon y se sacrificaron para defender esas libertades, especialmente cuando era difícil.

Mi abuela dio un paso hacia la libertad cuando se fue de El Salvador. Mi mamá dio otro paso cuando trabajó en varios empleos para darnos una oportunidad.

Ahora nos toca a nosotros dar el primer paso para mantener vivo el sueño americano.

Nuestra campaña, «Un Pasito», invita a los latinos a conocer nuestros principios fundacionales.

Es un movimiento para los latinos que no dan por sentada la libertad. Es nuestra oportunidad de defender los valores que trajeron a nuestras familias aquí y protegerlos para la próxima generación.

Da un paso con nosotros. Mantengamos la libertad de Estados Unidos durante 250 años más.