Así es como se pueden reducir los precios para las familias latinas
25 de marzo de 2026
Para muchos latinos, la situación económica parece un poco... confusa. Las cosas están mejorando, pero la vida no es más asequible.
La inflación se ha moderado, la economía ya no está estancada, los salarios están aumentando y las desgravaciones fiscales para las familias trabajadoras están ayudando a millones de latinos a quedarse con una mayor parte de lo que ganan.
Pero cada vez que pagamos el alquiler, la compra, la gasolina y las facturas de los servicios públicos, nuestro sueldo sigue sin alcanzarnos.
Esto tiene que cambiar. Los latinos no trabajan tantas horas solo para vivir al día.
Afortunadamente, hay una salida a esta crisis de la vivienda asequible.
Los estadounidenses están sintiendo el peso de años de medidas gubernamentales sin control y de una regulación excesiva.
Pero podemos cambiar esto. Ha llegado el momento de poner orden en el caos que han dejado décadas de regulaciones estatales —desde el sector energético hasta el de la vivienda— que han encarecido mucho nuestras vidas.
Un gobierno grande, facturas elevadas
Cada vez que el Gobierno intenta resolver un problema, acaba creando más. En los últimos 30 años, los burócratas de Washington han creado un montón de problemas que están encareciendo mucho nuestras vidas.
He aquí cómo:
- Energía: La aprobación de los permisos para nuevas infraestructuras eléctricas lleva años; y mientras Washington se demora en actuar, tu factura de la luz ha subido un 21 % desde 2020 y se prevé que siga aumentando.
- Vivienda: La normativa limita el número de viviendas que se pueden construir, lo que se traduce en precios más altos y mayores dificultades para quienes desean adquirir una vivienda.
- Sanidad: 90 céntimos de cada dólar que se gasta en sanidad van a parar a las aseguradoras o a los programas gubernamentales antes de llegar al paciente. Como consecuencia, nuestras primas se han disparado.
- Productos alimenticios: La burocracia en los sectores de la energía, el transporte, el trabajo y muchos otros se acumula y hace que la factura de la compra sea más cara de lo que debería.
Todos estos obstáculos se reflejan en tus facturas, y ya es hora de eliminarlos.

Un gran primer paso: nada de nuevos impuestos
El Congreso ya ha dado un paso valiente para hacer que la vida sea más asequible al aprobar las desgravaciones fiscales para las familias trabajadoras.
Esto es lo que esta ley supuso para las familias latinas:
- Las rebajas fiscales para las familias trabajadoras evitaron que al menos el 75 % de los hogares latinos sufrieran una subida masiva de impuestos
- El contribuyente medio ahorra unos 3.700 dólares en desgravaciones fiscales
- Se prevé que los salarios de los trabajadores aumenten en casi 7.000 dólares con el tiempo
Sin embargo, aún queda mucho por hacer.
Tenemos que simplificar un código tributario repleto de normas complicadas para que las familias tengan un control más directo sobre su propio dinero.
Energía: el coste no tan oculto
Cuando suben los precios de la energía, no solo aumenta la factura de la luz, sino que casi todo lo demás también se encarece: la compra, el alquiler, los desplazamientos y las facturas de los servicios públicos.

Estos son los factores que están provocando el aumento de los precios de la energía:
- La tramitación de los permisos para nuevas líneas eléctricas tarda, de media, más de cuatro años, y pueden pasar hasta once años antes de que comience la construcción
- Los precios de la electricidad han subido un 21 % desde 2020, no porque consumas más, sino porque el Gobierno ha encarecido su producción
La solución: agilizar los trámites de concesión de permisos, eliminar los obstáculos burocráticos que frenan la construcción de nuevas infraestructuras energéticas y dejar que la oferta satisfaga la demanda.
Eliminemos a los intermediarios de nuestro sistema sanitario
Siete de cada diez estadounidenses piensan que el sistema sanitario está en crisis, y tienen toda la razón. He aquí el motivo:
- 90 céntimos de cada dólar destinado a la asistencia sanitaria pasan por las aseguradoras o los programas gubernamentales, no por los pacientes
- Las primas se han triplicado con la Ley de Asistencia Asequible
- Los gastos de bolsillo siguen aumentando

Destinar más dinero a las aseguradoras y a los funcionarios del Gobierno no va a hacer que la asistencia sanitaria sea más asequible.
Una verdadera reforma implica eliminar a los intermediarios y dar a los pacientes la libertad de elegir su propia atención sanitaria.
Medidas como la ampliación de las cuentas de ahorro para la salud y el fomento de la atención primaria directa contribuirán en gran medida a reducir los precios de la asistencia sanitaria.
La casa por la que tanto has luchado
Para las familias latinas, ser propietarias de una vivienda es clave para alcanzar el sueño americano. Sin embargo, el Gobierno ha puesto más trabas para lograrlo:
- Los precios de la vivienda se han disparado casi un 40 % en los últimos años
- Las restricciones urbanísticas y las disposiciones federales limitan artificialmente el número de viviendas que se pueden construir
- Esta escasez artificial hace que suban los precios y deja a muchos estadounidenses sin poder alcanzar su sueño americano

La solución a esta crisis es sencilla: construir más viviendas.
El Congreso puede ayudarnos a lograrlo eliminando las barreras normativas que frenan la construcción y dejando que el mercado se encargue de ello.
LIBRE lucha por ti
Las familias latinas respetan las normas. Trabajan duro, administran cuidadosamente sus ingresos e invierten en el futuro. El resultado natural debería ser la prosperidad, no una sucesión interminable de contratiempos.
Por eso, The LIBRE Initiative y Americans for Prosperity están impulsando un programa de acceso a precios asequibles con un único objetivo: que te quede más dinero en el bolsillo.
- Energía más barata.
- Una asistencia sanitaria que tú controlas.
- Más viviendas a precios asequibles para las familias.
- Un código tributario que te beneficia, en lugar de perjudicarte.
La crisis de la asequibilidad se ha generado a raíz de la regulación, medida tras medida. Está en nuestras manos acabar con ella y garantizar que el sueño americano sea asequible para todos los estadounidenses.


